España se consagró campeón del Mundial tras vencer a Argentina por 1 a 0 en una final muy disputada. Los dirigidos por Luis de la Fuente celebraron su segunda estrella tras 16 años, desatando la euforia en España.
La derrota dejó a Lionel Scaloni, técnico argentino, en duda sobre su continuidad. Visiblemente emocionado, Scaloni expresó su agradecimiento a los jugadores y se quebró durante la conferencia de prensa posterior al partido.