España se consagró campeón del mundo tras vencer a Argentina en una final disputada. El equipo español alzó la copa de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en una ceremonia emotiva.
El estadio coreó el nombre de Lionel Messi, quien fue elegido el mejor jugador del Mundial, a pesar de la derrota de Argentina. Kylian Mbappé se consagró como el máximo goleador del torneo con 10 tantos, superando récords históricos.
La transmisión destacó el orgullo de ser argentino a pesar del subcampeonato, resaltando la entrega y el esfuerzo del equipo de Scaloni. La afición argentina permaneció en el estadio para homenajear a sus jugadores, demostrando un profundo reconocimiento por su desempeño a lo largo del campeonato.