Se explora la posibilidad de entrenar la felicidad a través de la neurociencia y la psicología positiva, analizando cómo el cerebro genera sensaciones de bienestar.
La felicidad se relaciona con la actividad cerebral, particularmente en el lóbulo frontal derecho, y la producción de neurotransmisores como serotonina, dopamina, oxitocina y endorfinas. Se enfatiza que la felicidad se puede entrenar mediante la repetición de experiencias positivas y la conexión con el entorno.
Se presentan técnicas como el deporte, la reunión con amigos, el uso de diarios de gratitud y la ayuda desinteresada como métodos para fomentar la felicidad, concluyendo que, si bien la predisposición genética influye, los factores ambientales y el entrenamiento son cruciales para cultivarla.