Se reflexionó sobre la importancia del equipo en el último mundial de Messi, señalando que jugaban para él y que las caras de tristeza se debían en parte a la posibilidad de ser su último mundial. Se destacó el apoyo de compañeros como De Paul.
Se mencionó la dificultad de hacer goles sin posesión de pelota y se hizo un análisis de las oportunidades perdidas en el último partido. Se resaltó la emotividad del momento y el esfuerzo de los jugadores.