El paradero de la original cabeza de Holocún es uno de los grandes misterios de la arqueología africana. Tras ser devuelta al Oni de Ife, la pieza apareció en el Museo del Palacio de Ife.
En 1939, el arqueólogo británico Bernard Fagg examinó la cabeza y determinó que se trataba de una réplica, lo que intensificó el enigma sobre el paradero de la auténtica obra.
Este hecho añade una capa más de intriga a la ya compleja historia del arte de Ife y a las circunstancias que rodearon los descubrimientos de Leo Frobenius.