El segmento profundiza en la arqueología de Ife, Nigeria, destacando la producción de esculturas de terracota y bronce, algunas de las cuales alcanzan un nivel de naturalismo comparable al arte griego y romano.
Leo Frobenius, explorador alemán, documentó la ciudad en 1910, dejando registros visuales de su esplendor pasado. A pesar de la colonización británica, la expedición de Frobenius aportó un conocimiento crucial sobre la cultura local.
Se menciona el descubrimiento de 18 cabezas retrato de aleación de cobre y una figura de hombre sentado encontrada a 150 km de distancia, evidenciando la extensión y calidad del arte de Ife.