Estados Unidos ofrece una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que permita desmantelar los mecanismos financieros del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán. Esta medida busca debilitar la capacidad económica y militar del régimen iraní en un contexto de crecientes tensiones en Medio Oriente.
El CGRI, fundado en 1979, ha evolucionado de una fuerza de protección del sistema político a un actor central con influencia militar, política, de inteligencia y económica. Controla sectores estratégicos de la economía iraní a través de constructoras, petroleras, energéticas, portuarias y financieras, muchas operando mediante sociedades pantalla y redes comerciales internacionales.
Washington considera que atacar las fuentes de financiamiento del CGRI puede ser más efectivo que una confrontación militar directa. El CGRI, a través de su fuerza Quds, apoya a organizaciones como Hezbolá, Hamás y los hutíes en Yemen, además de milicias chiítas en Irak y Siria. En 2019, Estados Unidos catalogó al CGRI como organización terrorista extranjera.
La nueva recompensa busca obtener información sobre personas, empresas y mecanismos utilizados para ocultar movimientos financieros. Irán, por su parte, considera al CGRI un pilar esencial de su defensa nacional y califica las medidas estadounidenses como parte de una campaña de guerra económica. La oferta millonaria busca penetrar la compleja red financiera de una organización que sigue siendo un instrumento clave del poder iraní y un actor influyente en Medio Oriente.