Estados Unidos llevó a cabo una nueva ola de bombardeos nocturnos contra Irán, dejando un muerto y varios heridos en Tabriz y Urmia, según autoridades locales. Washington afirma haber atacado instalaciones militares, mientras Teherán acusa a EE.UU. de llevar a cabo ataques deliberados.
El presidente Donald Trump declaró que las ofensivas honran a los militares estadounidenses caídos y que Irán ha sido "muy, muy gravemente" dañado, perdiendo la capacidad de controlar el estrecho mientras EE.UU. sí lo hace.