El entrenador español reaccionó con humor a la idea de que sus jugadores se tatúen su cara, afirmando que "han cometido un error" pero que "lo disfrutarán".
Aseguró que no está en edad para llevar tatuajes, pero se mostró orgulloso de que los jugadores cumplan su palabra. Consideró que no es "tan horrorosamente feo" como para que el tatuaje no sea visible, y que es importante cumplir los compromisos.