La cobertura se traslada a las afueras del predio de la AFA, donde se observa un impresionante operativo policial con más de 2.000 efectivos rodeando las instalaciones.
El tránsito en la autopista es extremadamente lento, con demoras de varios kilómetros. La policía ha cortado el acceso principal al predio, y los periodistas deben desviarse para ingresar a un sector de prensa designado.
Se informa que los vuelos con los familiares y jugadores llegarán por la tarde, pero el dispositivo de seguridad ya está completamente montado, generando complicaciones para quienes circulan por la zona. Costa de la autopista, puentes y accesos están repletos de efectivos policiales.