Se generó debate sobre la elección del mejor jugador del Mundial, con Messi y Mbappé como principales contendientes. Mientras Mbappé fue el goleador, se argumentó que Messi fue el jugador más consistente y determinante para su equipo.
Se cuestionó la decisión de no otorgarle a Messi el premio al mejor jugador, a pesar de su liderazgo y actuaciones cruciales en momentos clave del torneo.