La posibilidad de un feriado nacional para celebrar a la Selección Argentina genera debate. Tras la derrota, muchos esperaban que se decretara asueto para permitir los festejos por la llegada del equipo y evitar el trabajo.
El tuit de Javier Milei, delegando la decisión del feriado a la Selección, ha sido interpretado como una forma de evitar la responsabilidad. Se cuestiona la comunicación presidencial, sugiriendo que debió haberse gestionado a través de canales más directos con la AFA, en lugar de un anuncio público que genera incertidumbre.
La lógica detrás de la decisión presidencial es difícil de encuadrar, especialmente considerando la importancia del evento y la expectativa popular. La falta de una definición clara sobre el feriado genera desconcierto y críticas.