Se criticó la decisión de computar los goles de Mbappé en el partido por el tercer puesto, argumentando que si Argentina quedó eliminada, esos goles no deberían valer.
Se calificó la situación de "ridícula" y "sospechosa", sugiriendo que podría estar relacionada con las apuestas y el resultado del partido.
Se cuestionó la validez del partido por el tercer y cuarto puesto, proponiendo su eliminación ya que no sirve para el podio.
Se reiteró la idea de que hubo "algo raro" y una posible conspiración, mencionando la presencia de Donald Trump y el Rey de España.