Se critica duramente la calidad de los arbitrajes en el fútbol argentino, señalando que empañan el campeonato y quitan las ganas de verlo.
Se cuestiona la gestión de la AFA, tildándola de "régimen autoritario" bajo la presidencia de Chiqui Tapia, y se mencionan presiones a dirigentes de clubes que disienten.
Se hace referencia a las causas judiciales que involucran a Chiqui Tapia y su tesorero, Pablo Tobigino.