Se cuestiona la calidad y originalidad de las canciones entonadas por los hinchas españoles durante el mundial.
Se contrasta su festejo más moderado con la euforia argentina, tildando sus cánticos de "mala, malísima" y poco inspirados.
Se cuestiona la calidad y originalidad de las canciones entonadas por los hinchas españoles durante el mundial.
Se contrasta su festejo más moderado con la euforia argentina, tildando sus cánticos de "mala, malísima" y poco inspirados.