Se reportan graves incidentes durante festejos en el país, empañando la alegría por la llegada de la selección argentina a la final. Un participante critica duramente el accionar policial, calificándolo de "malísimo" e "inoperante", y lamenta la situación vivida por los niños presentes.
La policía informa de ocho detenidos, pero la indignación persiste ante la aparente falta de control y la violencia desatada.