El conflicto entre Irán y Estados Unidos se centra actualmente en el control del Estrecho de Hormuz, según el análisis de Jorge Castro. La novena intervención consecutiva del Comando Central de las Fuerzas Armadas Norteamericanas en la zona sur de Irán busca asegurar el paso estratégico.
Castro explica que el intento de Irán de presentar el conflicto como una guerra regional busca desviar la atención del control del Estrecho de Hormuz, que considera lo único que le queda a Irán con significado estratégico. La relevancia internacional y capacidad estratégica de Irán han disminuido, y la discusión se enfoca en el restablecimiento del estatus internacional previo al conflicto en el Estrecho de Hormuz, regido por el derecho internacional del mar.
La posición de Irán sobre el Estrecho de Hormuz es insostenible, ya que se busca volver al estatus anterior al inicio del conflicto el 28 de febrero. El derecho internacional del mar rige el Estrecho, y no se puede establecer un control o dominio por parte de un país en particular. Existe un consenso unánime de las naciones del mundo a favor de la reapertura del Estrecho bajo los términos del derecho internacional.