Se aborda la competencia interna en el plantel, ejemplificada por la disputa entre Lautaro Martínez y Julián Álvarez por el puesto de delantero, y la de Otamendi y Licha. Se enfatiza que esta competencia es sana y natural.
Se destaca que, a pesar de las individualidades, el grupo se quiere y compite por un objetivo común. Se menciona la importancia de haberle ganado a Inglaterra, considerado casi una final, y cómo esto evitó comparaciones desfavorables con Diego Maradona.
Se descarta cualquier problema o descalificación entre los jugadores, primando el compañerismo y el respeto mutuo.