La zona del aeropuerto internacional de Ezeiza se ve afectada por la gran cantidad de gente que sigue llegando para recibir a la Selección Argentina, a pesar de que el charter ya aterrizó. Muchos aprovechan las vacaciones de invierno.
Una familia proveniente de Washington comparte su experiencia, destacando la alegría del momento a pesar de las dificultades para movilizarse. La paciencia es la clave para quienes buscan acercarse a los jugadores.