El tránsito hacia el aeropuerto se normalizó tras haber sido una odisea por la mañana. Sin embargo, persisten demoras en los vuelos, y se espera la llegada de un vuelo directo desde Nueva York por la tarde.
La gente, a pesar del dolor por la derrota en el Mundial, se muestra fundamentalmente agradecida con la Selección de Scaloni. La combinación de vuelos, demoras y vacaciones de invierno genera un caos que requiere paciencia.