La senadora Patricia Bullrich pidió una pausa en la sesión del Senado que debía tratar el proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, debido a la falta de votos suficientes para su aprobación.
La polémica ley, que flexibiliza la tenencia y compra de tierras por parte de extranjeros, generó un fuerte cruce entre Bullrich y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Finalmente, la sesión se suspendió hasta el 6 de agosto, lo que fue interpretado por algunos como una señal de debilidad del gobierno en este tema.
El senador Recalde (Unión por la Patria) criticó la ley, calificándola de "mala" y argumentando que viola la integridad territorial y desprotege las tierras nacionales. Sectores como la Iglesia y la CGT también se manifestaron en contra.