Se comparan las ciudades sede del Mundial en cuanto a amigabilidad y comodidad para los argentinos, resultando Atlanta la más destacada.
Atlanta se lleva el primer puesto por los partidos inolvidables, la ubicación céntrica del estadio y la facilidad de movimiento. Le sigue Kansas City por ser la primera sede, más pequeña y con buen transporte.
Miami, en cambio, fue sufrida, tanto por el calor como por la prolongada estadía, resultando la menos agradable de las ciudades visitadas.