Se analiza el post-partido de la final del Mundial, con atención puesta en el Obelisco y las declaraciones de Scaloni. Se destaca el desgaste físico y emocional del equipo tras un mes de competencia intensa.
Se recuerda el partido contra Inglaterra, donde la selección revirtió un resultado adverso faltando pocos minutos, demostrando una gran furia y determinación. Se señala que, a pesar de la entrega, faltaron "piernas" en la final, pero "sobraba corazón".
Se mencionan los imponderables sufridos por el equipo, como lesiones y la falta de descanso, que condicionaron el rendimiento. Se compara la situación con la de España, que tuvo un mundial más regular y menos desgaste.