José Luis experimentó un aumento de peso de 1.100 kg en la semana, alcanzando los 185.900 kg, tras un fin de semana de ansiedad y consumo de maní salado durante el partido de fútbol.
A pesar de haber festejado una baja de 10 kilos la semana anterior, la ansiedad le jugó en contra. El participante reconoció haber comido maní con sal y sin sal, y si bien lo registró, el consumo fue considerable. Se le advirtió sobre la retención de líquidos que provoca la sal, lo cual impacta negativamente en su progreso.
El equipo médico le recordó la importancia de controlar la ingesta de alimentos salados y de gestionar la ansiedad para evitar futuros aumentos. Se enfatizó la necesidad de continuar con el tratamiento y los hábitos saludables para lograr un descenso sostenido.