Angie Balbiani se defiende de las acusaciones de Wanda Nara, negando que tenga algo personal contra ella y explicando que su trabajo es informar. Reconoce que las críticas en redes sociales pueden ser dolorosas, pero no culpa directamente a Wanda por las acciones de sus seguidores.
Balbiani comparte su experiencia personal al priorizar a sus hijos y rechazar oportunidades laborales que interfieran con su rol de madre. Menciona que Wanda Nara utilizó información privada que ella le confió sobre sus hijos, lo que considera un límite grave, especialmente porque involucra a menores.
Se discute la diferencia entre el ataque de Wanda Nara a Angie Balbiani y el que dirigió a Gustavo Méndez y Pochi. Mientras que con Méndez se trató de acusaciones graves, con Pochi se expusieron detalles íntimos sobre sus hijos, lo cual Balbiani considera aún más grave y cobarde.
Balbiani reflexiona sobre la dificultad de mantener límites en el periodismo y la exposición mediática, pero insiste en que la protección de la privacidad de los menores es primordial. Critica a Wanda Nara por haber cruzado líneas rojas al exponer información sensible.