Andy Burnham asumió como el nuevo primer ministro del Reino Unido, prometiendo un plan a 10 años para restaurar la estabilidad del país. Tras un encuentro protocolario con el rey Carlos III, Burnham se convirtió en el séptimo primer ministro en una década.
Su plan de gobierno incluirá reformas en el sistema educativo, la reindustrialización, la construcción de viviendas sociales y la erradicación del fenómeno de las personas sin hogar. Burnham busca enderezar el rumbo del país y recuperar su estabilidad, haciendo énfasis en la necesidad de que la política funcione.
El nuevo mandatario reconoció la complejidad del momento y la necesidad de elevar el desempeño de su generación de políticos. Se espera que en los próximos meses presente un plan detallado para transformar el Reino Unido en la próxima década, centrándose en la desigualdad económica y el apoyo a los ciudadanos.