Se discute el "clima distinto" en el vestuario antes de la final, no un "clima de leones" como en otras ocasiones. Se compara con la dinámica de un programa de TV donde se discuten los problemas y se busca una solución.
Se sugiere que el equipo estaba unido y motivado, pero que algo sucedía que los llevaba a querer dejar los problemas afuera para concentrarse en el juego. Se especula si la derrota posterior llevó a tergiversar la percepción de ese momento.