Se analiza el partido de la final del Mundial entre Argentina y España, reconociendo la superioridad de España en la tenencia de la pelota y el dominio del juego.
Se critica la falta de ataque de Argentina, que no pateó al arco en 90 minutos, y se cuestiona la estrategia de Scaloni, incluyendo la inclusión de Nico González.
Se menciona la expulsión de Enzo Fernández como un factor que afectó el desempeño del equipo argentino.