Más de tres semanas después del doble sismo que azotó Venezuela, los servicios de emergencia y voluntarios continúan buscando a los desaparecidos entre los escombros en La Guaira, el estado más afectado. Las condiciones en la zona son difíciles, con presencia de polvo, moscas y olores a descomposición.
Miles de personas perdieron sus hogares y ahora residen en tiendas de campaña mientras esperan planes de reconstrucción a mediano plazo. La respuesta se enfoca en la recuperación temprana, incluyendo la restauración de infraestructuras críticas y la reconstrucción de medios de vida.
La administración de Delcy Rodríguez ha anunciado un concurso para el plan maestro de reconstrucción y está buscando terrenos para nuevos proyectos de vivienda. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha instado a que la reconstrucción se realice con la participación de los afectados.
Los trabajos de búsqueda son extenuantes y peligrosos debido a la inestabilidad de las estructuras y las condiciones sanitarias. Se temen brotes de enfermedades y riesgos para la salud pública debido al saneamiento deficiente y la falta de acceso a agua potable.