Pablo acepta la oferta de 10.300.000 pesos por el reloj Rolex y el brillante, y se pacta el pago en dólares. Dada la cantidad de dinero, se coordina un acompañamiento de seguridad para que Pablo se traslade a su auto de forma segura.
Florencia, la vendedora, le ofrece también información sobre alianzas, lo cual es bien recibido por Pablo. Se intercambian datos de contacto para futuras gestiones y se despide cordialmente.
Posteriormente, ingresa María Elena, quien trae piezas familiares para tasar. Menciona un reloj de su madre, dos cadenitas (un rosario y otra cadena) y un broche.