Triberg, un pueblo de montaña en la Selva Negra, recibe al visitante con calles floridas, casas tradicionales y el sonido de los relojes cucú. Alberga las cascadas más altas de Alemania, donde el río Gutach desciende en siete saltos entre rocas y un frondoso bosque.
Además, Triberg es el corazón artesanal de la Selva Negra, donde desde hace más de 300 años se fabrican los famosos relojes cucú, auténticas obras de arte talladas en madera.