La situación en el Obelisco, que comenzó como un festejo por la selección argentina, terminó con incidentes entre la policía y manifestantes, dejando varios heridos y 12 detenidos.
Testigos como David relataron que la violencia se desató cuando dos personas comenzaron a pelearse y un policía que intentó intervenir fue agredido. Esto provocó una reacción en cadena, con ataques mutuos y la intervención policial con balas de goma y gas.
Las corridas y los heridos se produjeron en medio de la confusión. Se reportó el uso de botellas y proyectiles como armas.
A pesar de la tensión, la situación se calmó posteriormente y la policía comenzó a despejar la zona. Se informó que hubo advertencias previas por el uso de pirotecnia cerca de las familias.