María Elena presenta varias piezas familiares para tasar: un reloj de su madre, dos cadenitas (un rosario que fue suyo y lo heredó su hija, y otra cadena), y un broche.
Describe el reloj como "cachado" y la cadena deteriorada. El rosario fue un regalo de 15 años y se lo dio a su hija para la comunión. El broche también es una pieza antigua.
Se detalla un reloj Rolex de dama con malla combinada, bisel y cuadrante de oro, con cristal de zafiro. Se menciona que no tiene caja ni papeles, ya que fue un regalo de su difunta madre.
Tras la tasación, se ofrece a María Elena un total de 6.558.500 pesos por las piezas, monto que considera suficiente para sus planes de viaje.