Tamara Paganini, icónica participante de la primera edición de Gran Hermano, compartió su dura experiencia tras el reality, incluyendo intentos de suicidio y problemas de salud mental. Reveló que a pesar de tener apoyo, luchó contra la depresión y la ansiedad, llegando a vestirse de hombre para evitar ser reconocida en la calle.
Paganini mencionó que aún enfrenta secuelas del programa y que ha estado en terapia por 25 años. También relató cómo buscó justicia contra la psicóloga del reality y habló sobre la difícil situación de otros ex participantes, como Marcelo Coraza, acusado de explotación sexual.
La ex concursante señaló que el paso por Gran Hermano y la fama posterior tuvieron un impacto devastador en su vida, llevándola a situaciones extremas como no poder levantarse de la cama y vivir en condiciones precarias. Agradeció el apoyo de amigos como Patricia y Vero, quienes la ayudaron a sobrellevar estos momentos difíciles.
Tamara regresó a la casa de Gran Hermano Generación Dorada después de 25 años, buscando una revancha personal y demostrando su fortaleza actual. Su reingreso fue emotivo y prometió revolucionar la dinámica del juego.