El segmento se centra en Stratford-upon-Avon, la tierra natal de William Shakespeare, un poblado encantador que transporta a sus visitantes a otra época.
Se destaca la casa natal del célebre dramaturgo, la iglesia y el río Avon, elementos que componen la identidad de este lugar visitado por unos 3 millones de turistas al año.
Se narra el deseo de Shakespeare de regresar a su pueblo natal para morir y ser enterrado allí, en contraposición a la costumbre de las personalidades importantes de ser sepultadas en Westminster.