La cobertura del desempeño de la Selección Argentina en el Mundial se centra en la acumulación de imponderables, desde lesiones previas al torneo hasta contratiempos durante la competencia. Se destaca que diez de los veintiséis convocados sufrieron lesiones, incluyendo a Leo Messi y Cuti Romero, además de problemas como el tobillo de Julián Álvarez y el dedo fracturado del Dibu Martínez.
Se cuestiona la gestión de los jugadores lesionados, como Tagliafico y Paredes, y se menciona la expulsión de Enzo Fernández como un punto de inflexión en el partido final. La exigencia física y mental del torneo, sumada a la temporada europea, pasó factura al equipo.
A pesar de las adversidades, se resalta la entrega del equipo, con "más corazón que piernas", y la importancia de jugadores como Medina, quien cumplió diversas funciones. La decisión de Scaloni de apostar por jugadores que llegaron al límite físico se presenta como una estrategia arriesgada pero justificada por la búsqueda de la gloria.