Lionel Scaloni realizó una modificación táctica clave para la final del Mundial, introduciendo a Leandro Paredes como eje en la mitad de la cancha. El objetivo es que Paredes actúe como mediocampista posicional para recuperar balones y distribuir el juego, liberando a Enzo Fernández y Alexis Mac Allister para que avancen en ataque.
Esta estrategia busca potenciar el juego ofensivo del equipo, permitiendo que jugadores como Enzo Fernández tengan mayor libertad para rematar al arco. Se recuerda que Paredes ya fue fundamental en partidos anteriores del torneo, siendo un pilar importante cuando ingresó, a pesar de haber llegado al mundial con una lesión.