Se analiza la formación de la selección argentina, destacando la decisión de Scaloni de incluir a Enzo Fernández como mediocampista central, en reemplazo de Leandro Paredes.
Esta elección táctica busca replicar la estrategia utilizada en partidos anteriores, donde Enzo Fernández demostró solvencia en esa posición. La inclusión de Nicolás González en el extremo izquierdo se presenta como una opción para potenciar el ataque y la marca en esa banda.
El planteamiento de Argentina apunta a la posesión del balón y a un juego ofensivo, con el objetivo de controlar el partido y generar oportunidades claras de gol frente a España.