Tras un viaje por Latinoamérica, la protagonista de este segmento experimentó una profunda crisis personal que la llevó a reencontrarse con sus raíces y explorar la espiritualidad. De la mano de su maestra, Mary Brine, una chamana, aprendió técnicas de desintoxicación de órganos y piel.
Tras el fallecimiento de su maestra, decidió honrar su legado creando un espacio en El Bolsón. Este lugar, construido con fardos y arcilla, refleja un profundo respeto por la naturaleza y la integración de la producción agrícola con la sanación espiritual.
La mitad de su vida se dedica a la producción y la conexión con la tierra, mientras que la otra mitad se enfoca en la sanación y el bienestar. Esta dualidad le permite equilibrar las tensiones diarias y encontrar armonía a través del contacto con la naturaleza.