Líderes regionales y disidentes rusos alertan sobre posibles sabotajes y operaciones cinéticas contra infraestructuras críticas, con un foco particular en Ucrania. La OTAN se encuentra en alerta ante la posibilidad de una escalada híbrida que podría involucrar a Estonia, Letonia y Lituania.
En paralelo, la Unión Europea ha modificado su política de protección a refugiados ucranianos. Si bien se prorroga la protección hasta 2028, se excluye a nuevos solicitantes en edad militar que no cumplan con sus deberes de movilización en el frente de guerra. Esta medida, que vincula la protección migratoria con las necesidades de reclutamiento de Ucrania, representa un giro respecto a la doctrina humanitaria inicial adoptada por el bloque.