Se cuestiona la posibilidad de un festejo masivo de la selección argentina si la policía reprime a la gente que celebra pacíficamente, como ocurrió en el Obelisco.
Se menciona la propuesta de Javier Milei de usar la Casa Rosada para los festejos y la controversia generada por las declaraciones del presidente sobre las Malvinas y Messi.
Se sugiere que la selección podría cancelar los festejos debido a la situación de represión y a la tensión política existente, especialmente si Messi decide no asistir.