Se describe el estado de la pista en Río Cuarto, con zonas de asfalto viejo y nuevo, charcos y desniveles que complican el pilotaje y exigen máxima concentración.
Las cámaras a bordo permiten apreciar las dificultades que enfrentan los pilotos, quienes deben improvisar maniobras y estarán expuestos a cometer errores debido a las condiciones adversas.
Se anticipa una carrera emocionante y desafiante, donde la habilidad de los pilotos para adaptarse a la pista será fundamental para obtener un buen resultado.