En Palermo, la previa del partido se vive con una mezcla de música, nerviosismo y cábalas. Los fanáticos buscan bajar la tensión del encuentro con la esperanza de una victoria argentina.
Algunos invocan a figuras religiosas como el Diego y el Gauchito Gil para atraer la buena fortuna. La confianza en la defensa y en jugadores como el "Kuti" Romero y Montiel es alta, a pesar de la presión del partido.