Un padre primerizo en Chacarita toma precauciones extremas para que su bebé de cuatro meses y medio, Juliano, no sufra con los festejos de la final del Mundial. Le colocó auriculares especiales para proteger sus oídos de los estruendos.
El pequeño duerme ajeno a la tensión del partido, mientras su padre se prepara para celebrar los posibles goles argentinos. La escena refleja la pasión de los hinchas y las medidas que toman para compartir la experiencia con sus seres queridos, incluso los más pequeños.