La OTAN ha advertido que el presidente ruso, Vladimir Putin, estaría planeando sabotajes contra infraestructuras críticas en el Báltico y Polonia. El disidente ruso Garry Kasparov señala que el próximo paso de Putin podría ser una incursión en los países bálticos, con el objetivo de desafiar la defensa colectiva de la OTAN y fracturar la alianza.
Lituania y Letonia han expresado preocupación ante el incremento de sabotajes y la interferencia de señales GPS en la aviación civil. Estos países, más expuestos al peligro ruso que otras naciones europeas, buscan atraer la atención de la OTAN y obtener mayor apoyo militar en su flanco oriental.