El equipo argentino lo dio todo en la final, por lo que no hay lugar para las lágrimas, sino para el orgullo y la satisfacción.
Se enfatiza que la medalla se porta con honor, a pesar de la derrota, por la entrega total demostrada.
El equipo argentino lo dio todo en la final, por lo que no hay lugar para las lágrimas, sino para el orgullo y la satisfacción.
Se enfatiza que la medalla se porta con honor, a pesar de la derrota, por la entrega total demostrada.