Se describe un operativo policial en la Avenida 9 de Julio con el objetivo de disolver a los manifestantes. La policía avanza con motos y efectivos a pie, realizando un "barrido" para despejar la zona.
Se menciona que la mayoría de las personas actuaba con tranquilidad, pero un grupo minoritario generó desmanes arrojando botellas. La policía habría intervenido para dispersar a la multitud.
Se hace referencia a la información oficial del gobierno de la ciudad sobre 12 detenidos, pero se cuestiona la desproporción del operativo policial ante la supuesta provocación de un pequeño grupo.