Se describió el operativo de seguridad en el Obelisco durante la final del Mundial, con un cierre de calles más temprano y extenso que en partidos anteriores.
A diferencia del partido contra Inglaterra, el tránsito en la Avenida 9 de Julio estuvo completamente cerrado desde temprano, con motos en las bocacalles y sin circulación vehicular.
Se mencionó que el frío y la lluvia podrían haber afectado la presencia de gente, pero aun así se observó movimiento y llegada de personas al lugar.