La multitud en el Obelisco expresa su amor y admiración por Lionel Messi, considerándolo el mejor del mundo y un jugador irremplazable. Se habla del "último tango" del astro, generando una mezcla de emoción y nostalgia.
Entre los presentes, algunos viajan desde distintas partes del país, como Olavarría y Formosa, para vivir la previa del partido. Las expectativas son altas, y se espera que Messi, con su talento, guíe a Argentina a la victoria. También hay saludos a figuras políticas como Cristina Kirchner y Kicillof.