Tras los incidentes en el Obelisco, la zona quedó llena de basura, botellas rotas y plásticos, evidenciando el descontrol que se vivió durante los festejos de la selección argentina.
El operativo policial busca despejar el área y retirar a las personas que aún permanecen allí. La limpieza de la vía pública representará un costo significativo para la ciudad.
Se observó a la policía retirando algunas motos que participaban en maniobras peligrosas. A pesar de la calma relativa, la presencia policial se mantiene para evitar nuevos disturbios.
La acumulación de residuos y la presencia de botellas rotas son un recordatorio de la violencia que empañó los festejos, contrastando con la alegría inicial de los hinchas.